Uno no está nunca conforme con lo que el péndulo del destino decidió. Nunca se es feliz con lo que se recibe. No se es capaz de apreciar lo que se tiene hasta que lo perdemos. Hay veces, incluso, en que lo que no hace infelices es estar conscientes que llegará el momento en que perderemos lo que tenemos. Entonces nos aterra esa idea y perdemos la sonrisa. Podemos siempre esperar más y más, y serán esas ansias las que no nos dejarán disfrutarlo.
Sea cual sea la manera, siempre habrá algo que nos impedirá ser completamente felices. Tal vez debería vivir más en el presente.
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| Es la luz la que me hace llorar. |
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