* * * * *
<¿Puedes relevarme?>
-¿Eh? ¿A dónde quieres ir?
<Por fin tengo nombre.>
-¿Te refieres a un propósito?
<A algo qué hacer.>
-¿Entonces quieres viajar mientras yo me quedo viviendo tu vida? ¿Estás seguro?
<Eres en quien más confío.>
-Soy el único en el que puedes confiar.
<Algo así.>
-Sabes bien que no voy como perro faldero cuando me llaman.
<Lo sé, y lo sé muy bien, pero esta vez quizá te interese.>
-¿Por qué?
<Piénsalo. Después de una larga carrera, me retiro antes de llegar al final. Parece que voy de picada, sin parar. Cuando de repente, algo súbito, empiezo a rebasar a los demás competidores. Una vuelta triunfal, el crédito es todo tuyo.>
-Así es. Me atrae la idea. Y te aprovechas de ello.
<Sabía que me apoyarías.>
-No tardes mucho, puedo hartarme de tu vida.
<No te excedas.>
-¿Yo? Sólo voy a mostrarles a esos seres lo inferiores que son.
<Volveré, así que esperaría encontrar mi vida como fue.>
-Me emociono un poco, a veces.
<Como sea, ¿podrás hacerlo?>
-Sólo faltaría que aceptara.
<¿Lo harás?>
-Me interesa.
<Gracias. En verdad creo que debo hacer este viaje.>
-¿Por qué quieres dejar todo eso atrás?
<Está menguando nuevamente.>
-¿Qué?
<La luna>
-Seguro que es eso.
Inquietante diálogo... dejemos que pasen los días y veamos hacia donde se dirigen los pasos de cada uno.
ResponderEliminarY recuerda que suele pasar que ni los buenos son tan buenos ni los malos tan malos... a veces la línea la ponemos nosotros mismos ;).
UN beso y ¡FELIZ DOMINGO!