<Lo he conseguido.>
-¿Qué?
<Encontré el sueño por el cual abandonaría el camino que he seguido.>
-Lo dudo.
<Pero es cierto, es hermoso.>
-En todo caso, si hubieras encontrado algo semejante, no abandonarías tu camino. Ése sería parte del camino que ya habías elegido.
<Entonces es así.>
-¿Por qué siempre me dejas la peor parte? Me haces sentir que soy el malo.
<Esta vez no lograrás desviarme.>
-¿Tan seguro estás?
<Algo así.>
-En cuanto tu corazón vacile, perderás equilibrio.
<Déjame seguir soñando.>
-Si tú caes, yo caeré contigo. Estamos atados.
<¿Temes no poderte levantar?>
-Estoy seguro que si dependiera de mí, nunca me desplomaría.
<Nuestro incentivo es distinto. ¿Qué sabes de estos ámbitos?>
-No son tan diferentes, creí que ya lo habíamos discutido.
<Mis sueños son hermosos, sublimes.>
-Son irreales, no, querré decir ilusos. Es bueno aspirar a algo, pero entiéndelo. No acepto ese camino.
<Creo que puedo hacer lo que quiera.>
-No, no puedes. Te estás perdiendo, en cuanto olvides quien eres, nunca volverás. Y ya empezaste.
<Cierto. Estoy cambiando.>
-Te lo tendré que decir. Mas bien, recordar. ¿Sabes por qué elegiste ese incentivo? Para mantenerte estable. Un sueño, y no descuidas tus aspiraciones,
<¿Entonces por qué no quieres dejarme soñar esta vez?>
-¿Estarás juzgando un libro por su portada?
<No...>
-Piénsalo antes de contestarme.
<No. Lo dudo mucho. Puedo ver a través de las personas.>
-Sueles poder, pero en esta ocasión te equivocas.
<¿Qué tienes en contra?>
-Ya comienzas a perderte. Y olvidas tus aspiraciones, entonces no te sirve.
<Pero estoy descubriendo una parte de mí mismo jamás explorada.>
-No es eso, te estás creando la ilusión de que ese sueño será una buena decisión. ¿Crees que puedes engañarme?
<Tu también debes de quererlo, ¿no? Dejar de ver ciertas cosas.>
-Sí. Lo que no quiero ver son mis límites, por eso mis aspiraciones son grandes. Pero eso sí, no soy un iluso.
<¿Me dejarás?>
-Haz lo que quieras. No va a pasar mucho para que me pidas ayuda, para despertar, para volver a tomar el rumbo del cual te descarriaste.
<Esta vez sueño con un lucero que me guiará en la oscuridad que nos hemos creado innecesariamente.>
-Es nuestro modus vivendi.
<¿Seguirás así?>
-¡Por supuesto! Soy completamente fiel a mis principios. Egoísmo, egocentrismo y megalomanía. Ni siquiera llegaste con Dante y ya te desorientaste.
<Luego lo veré.>
-Claro. Anda y muéstrale qué eres ahora. Otra pedestre criatura. Estaría decepcionado.
<Pero ahora siento como si volara.>
-Sin tus alas ni tus ojos no te arrastras menos que un ápodo.
Hola Hermes!! Aquí te dejo una pequeña sorpresa ;):
ResponderEliminarhttp://docecuarentaycincopm.blogspot.com/2013/03/dia-244-mi-ultimo-intercambio-pendiente.html?m=1
Un beso enorme y FELIZ DÍA!!
Muchas gracias, ha sido una buena manera de empezar el día, o terminarlo, porque apenas voy a dormir. Me ha alegrado mucho ver que era tomado en cuenta para cosas como ésta. Supongo que ahora yo tendré que nominar... y responder a las preguntas.
EliminarTe lo vuelvo a agradecer y que tengas un excelente día, disfrútalo.
Atónita.
ResponderEliminar¡Gracias!
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