-¿Qué?
-Es la primera vez que veo que condimentas algo.
Acabábamos de cenar. Priscila estaba recargada en el árbol más cercano a la fogata. Yo estaba sentado todavía.
-Si. Es una infusión de manzanilla. Me gusta endulzarla un poco. Me ayuda a calmarme.
-¿Calmarte? En todos estos días no he visto que hayas cambiado tu expresión ni un ápice.
-No confíes en algo tan variable como el rostro para formar tu opinión de alguien. Puede mostrar felicidad y tranquilidad, pero no verás la tormenta de su interior.
-¿Entonces en que debería confiar? ¿En sus palabras? ¿En sus ademanes?
-Cuando uno quiere ocultar algo, ¿crees que lo dirá? Una sola persona es lo suficientemente compleja como para jamás poder desentrañar los misterios de su ser. Incluso uno mismo se desconoce.
-¿Cómo sabes si yo soy de fiar? ¿Qué pasaría si yo soy solamente otra persona de las que no pueden entender tus palabras?
-Sólo puedo esperar que una persona sea como la veo en sus ojos.
-¿Y cómo eres tú?
<Poderoso.>
-Otra gota de agua en un río turbulento.
-Cuando hablo contigo termino más confundida que cuando empecé. Hago una pregunta y luego me pregunto a mí misma si me la respondiste.
<Ingenua.>
-¿Acaso una respuesta no te traerá más dudas? Contesto y a veces no a la pregunta, sino a una duda que todavía no se ha formado en tu mente.
-El conocimiento es infinito. ¿Entonces por qué el hombre es el único que se preocupa por estas cosas?
-Te respondo con otra pregunta. Eres el hombre, tienes la capacidad de crear fuego, ¿qué harás? ¿Proteger a tu hogar de las gélidas noches o incendiar el hogar de tus enemigos?
-Ante cualquier persona e incluso ante mí misma diría que calentar mi hogar, pero creo que no sería del todo sincera. El poder de vengarme es demasiado tentador.
<Bien dicho chica.>
-Me gusta como piensas. Dejémoslo por hoy. Duerme, que mañana tenemos otro largo trecho que recorrer.
<Felicidades, tenías razón. Esta chica es interesante.>
-Descansa.
-Gracias. -Dijo mientras se sumergía sin problemas en un profundo y reconfortante sueño.
<Alguien que puede sentir que hay algo que se quiere ocultar a sí mismo. Bastante interesante, yo diría.>
-Sí, lo es.
<Otra cosa. ¿No te gusta mucho que haya contestado eso verdad? ¿Será porque crees que soy el fuego?>
-No lo creo. Lo afirmo.
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