jueves, 6 de diciembre de 2012

Buscándome IX

     -¿En qué te refugias?
     -¿Refugiarme de qué? ¿o de quién?
     -No sé. De lo que provoca la tormenta en tu corazón.
     -Hay problemas con los cuales no puedes lidiar... o escapar. Con el tiempo forma parte de uno.
     -Yo antes corría a esconderme de mis miedos bajo las cobijas. Pero ahora ya no sé si tengo algún miedo de algo.
     -No creas que porque nada te da escalofríos ya no le temes a nada. En sí, el miedo está en perder.
     -¿Perder?
     -Sí, perder la vida, la libertad, a una persona, algún momento.
     -Entonces creo que temo perder mi mente.
     <Deberías temer aún más el perder el control sobre ésta.>
     -¿Por qué?
     -Con ella puedo viajar, crear y soñar. Sin piernas no camino, sin manos no sujeto, sin ojos no veo, pero sin mi mente... sin ella, no sé si sería algo más que un cuerpo.
     -Recuerda, tu identidad, quien eres tú, está en tu mente y tu alma, el cuerpo es el contenedor para interactuar en este mundo, por eso también es importante.
     -¿Qué diferencia hay entre la mente y el alma?
     -Aún no estoy completamente seguro. La mente razona, el alma siente, el cuerpo, actúa.
     -Creo que el alma es importante para una paz interior.
     -Sí, pero la mente es vital para la supervivencia. Y sólo hay caos interior cuando el alma está perturbada.
     -Cierto.
     -Aún así, el alma nos permite sonreír, también llorar e ilusionarnos.
     -¿Entonces cuál es más importante?
     -Ninguno es mejor o peor que el anterior.
     <Pero le das prioridad a tu alma, ¿no es así?>
     -¿En dónde está tu tormenta? ¿En tu mente, tu cuerpo o tu alma?
     -En mi existencia, en mi ser, nada escapa.
     -Creo que todos mis problemas hasta ahora han sido del alma.
     -Los tres están más relacionados de lo que crees. Un desequilibrio en el cualquiera de ellos, causa repercusiones igual de importantes en los otros dos.
     -Mens sana in corpore sano.
     -Y también el alma. Los tres son importantes para definirte. Por eso no juzgues a alguien por su aspecto, que es lo primero que vemos de las personas.
     -Pero cuando te vi hace unos días no me llamaste la atención por tu aspecto. Había algo en tí que no sé describir, como un vacío en tu mirada, sólo sentí que estabas solo, muy solo.
     <Es bastante perceptiva, ¿eh?>

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