-¿Te molesta?
-No, extraño platicar. Esos diálogos que teníamos en los primeros días.
-Yo también.
-¿Entonces por qué no hablas?
-He pensado.
-¿En qué?
-¿Puedes pensar mientras ves algo que te distrae?
-Quizá no. Pero, ¿qué tiene que ver?
-Estos últimos días volví a ser quien fui y pensé. Ahora he vuelto.
-Si intentara comprender cada cosa que dices, me perdería en un laberinto de significados.
-Mejor comprender cada cosa que dices.
-¿Piensas todo lo que dices?
-A veces las palabras fluyen antes de que mi mente las seleccione, pero las rectifico.
-Siempre nos desviamos de lo que estábamos hablando.
-¿Segura que sabes que camino está tomando?
-Probablemente no, pero sí se cuando no estoy siguiendolo.
-Quizá.
-Decías que comprenda las cosas, que no sólo vea con los ojos. ¿Entonces uso mi alma para comprender algo?
-Habrá cosas que no sirvan para comprender, debes saber preguntarte, saber qué buscas y cómo lo buscas.
-Entonces debo intuir qué hacer.
-Sólo siente.
-Nunca entenderé a lo que te refieres.
-Siente. Siente la felicidad en las lágrimas, y la opulencia en la sencillez. Usa los ojos para ver las lágrimas, usa los oídos para oír el llanto, usa tu mente para entender por qué llora y usa tu alma para comprenderlo y fundirte con él.
-Pero entiendo las lágrimas, lloran cuando están tristes y a veces cuando están felices, aunque también cuando ríen demasiado.
-Usas la mente para eso. También usa el cuerpo para sentir el momento y el alma para sentirlo.
-¿En serio debo comprenderlo todo?
-¿Qué quieres comprender?
-Sólo a mí misma.
-¿Te has escuchado? ¿Te has preguntado por qué haces lo que haces? ¿Sientes cuando estás llorando sin lágrimas?
-No sé.
-Tú no eres un nombre, recuérdalo.
-Soy una hormiga que pretende escalar una montaña y sabe que no alcanzará a llegar a a la cima.
-Pero, una montaña para una hormiga puede ser un monte para un hombre.
-Son insignificantes mis metas comparadas con las de los demás.
-No creas que por quererte comprender a tí misma antes que todos los misterios del Universo, tengas menos aspiraciones, o sean más pequeñas. ¿Entiendes tu alma o descrifas tus átomos? Ya es tu elección.
-De acuerdo. Quizá debería tener una meta, para mantener un objetivo y no perderme.
-Planéalo detenidamente, o simplemente, no te arrepientas después.
-¿Por qué?
-Al seguir un camino puedes sellar otros.
-Veré que hago.
-Piénsalo después de descansar. Dormir es necesario.
-De acuerdo- En verdad era increíble la rapidez con la que podía conciliar el sueño.
<¿Qué tipo de camino crees que siga?>
-Hace tiempo que no hablabas.
<También he estado pensando, ¿sabes?>
-Que bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario